Mission

El Centro - Introducción (Móvil)

INTRODUCCIÓN

PARA EL FACILITADOR


El reto

Esperamos que Ud. note la ventaja de tener una estructura ya programada, pero con la adaptabilidad suficiente para acomodar el estudio a las necesidades de su grupo. En todo caso, la planificación y la práctica son esenciales para un estudio bíblico exitoso.


En una tarde hace poco mi esposa y yo tomamos nuestra primera clase de baile, una introducción a los bailes de salón, en un video. Desde pequeña mi esposa baila y domina varios estilos; además, en ocasiones hace coreografía y da clases de baile. Yo, por mi parte, no sé bailar… bueno, sé unos pasos básicos y me divierto mientras que trato de no pisar los pies de mi esposa, pero no puedo decir que de veras sé bailar de veras.

El video me ayudó a ver que, primero, debía darme cuenta de los muchos errores que cometía (no sabía que eran tantos) y cómo estas faltas me afectaban en la práctica. Conforme observaba mis defectos y sus consecuencias, poco a poco, descubría soluciones prácticas.

Lo que me sorprendió es que mi mujer también aprendió bastante de nuestro repaso de los fundamentos del baile. Toda la vida bailaba ya, pero el video le recordó del sentido de su bailar, con los métodos y técnicas que siempre usaba, sin entender el motivo.

Este estudio bíblico se parece bastante a la lección de baile. Primero, los dos se enfocan en los fundamentos: Todos tenemos el problema del pecado y el pecado nos lleva a la muerte. La solución es que Dios envió a Su Hijo Unigénito para morir por nosotros. La muerte de Su Hijo en la cruz nos da la posibilidad de vencer a la muerte, de recibir el don de la vida eterna y de ser hijos e hijas de Dios Todopoderoso.

Durante la lección de baile llegué a valorar los consejos que daban y me percaté de las dificultades y tropiezos que yo tenía. De manera similar, este estudio empieza con llamar la atención al problema el pecado y sus consecuencias y luego, por grados, da a conocer la solución, Jesucristo.

Segundo, el público del video y de este estudio bíblico son parecidos: en el estudio de Ud., el misionero, puede que algunos integrantes ya sepan algo sobre el cristianismo y hasta lo practican (como yo con el baile), pero nadie les ha explicado de manera concreta lo importante que es invitar a que Cristo esté en el centro de sus vidas: no saben las consecuencias del pecado ni lo que es el regalo inconmensurable de la salvación que Jesucristo nos ofrece.

Por otro lado, algunos en su grupo siempre han vivido su fe cristiana y hasta habrán ayudado a otros en su fe. Para ellos, es importante tomar unos pasos atrás como hizo mi esposa en la lección de baile y redescubrir el sentido detrás de los movimientos y secuencias que ya tienen establecidos.


Al centro del asunto

El punto culminante del estudio invita a los integrantes a hacer a Jesús el centro de sus vidas. Esta invitación constituye la razón primordial de este estudio bíblico. El título original de este estudio (The Crux) toma el término latín por “cruz”, siguiendo el ejemplo de San Pablo de “predicar a Cristo crucificado” para que los demás lleguen a conocer el amor que Dios nos tiene (I Cor. 1:23; Nota del traductor: las citas bíblicas son de la Biblia de Jerusalén (Bilbao, 1999), la cual también se cita en el Catecismo de la Iglesia Católica). La palabra “crux” también se refiere a un punto de inflexión, o donde se toma una decisión. El misionero cristiano Jim Elliot una vez oró “Señor, hazme un hombre de crisis: que no sea yo otra señal en el camino, sino hazme una encrucijada para que al verme los demás vean a Cristo y se vean obligados a seguir o un camino o el otro”. Queremos que este estudio sea una experiencia en la que los participantes miren la cruz de Cristo y lleguen a tomar una decisión propia sobre su relación con Él.

Este estudio se debe hacer en cinco a seis semanas. En ese momento el grupo puede seguir con uno de los estudios de FOCUS (The Story of Salvation, The Living Gospel) u otro estudio de su elección.


Procedimientos para los estudios de FOCUS equip

Cada estudio bíblico de FOCUS equip examina una lectura de las Sagradas Escrituras. Como misionero, Ud. guía la conversación sobre la lectura, la cual permite que los participantes descubran las verdades en el pasaje por sí mismos, un proceso que se ha llamado el aprendizaje de autodescubrimiento, un acercamiento que ayuda a los integrantes del estudio a comprender más de la Biblia y a seguir leyendo las Escrituras de manera independiente después.

Al mismo tiempo, estos mismos materiales aseguran que Ud. no esté solo para entender las Escrituras. Cada capítulo abre con la sección “¿Qué necesitamos saber sobre esta lectura?”, que le dará detalles sobre el pasaje a examinarse y también un resumen de la lectura, cómo se aplica a Jesús y cómo se puede aplicar a su grupo.

Una guía le provee una pregunta para abrir la conversación, información sobre el trasfondo del pasaje y un conjunto de preguntas con respuestas para analizar durante sus sesiones (Véase las imágenes a continuación).

Para prepararse, estudie “¿Qué necesitamos saber sobre esta lectura?” antes de la reunión, y con el grupo use las preguntas para facilitar la conversación. 

Antes de cada reunión, con toda esta información a su alcance, estará listo y parecerá que sólo tiene que repartir los apuntes, hacer las preguntas como están escritas y leer las respuestas. Aunque de verdad no es tan sencillo, los materiales sí le dan una base sólida para elaborar un estudio bíblico fructífero e interesante. Estos materiales son un estudio bíblico en lata: se conserva la calidad por dentro y lo hace portátil, pero todavía alguien tiene que abrir la lata, sazonar el alimento y servírselo a los integrantes del estudio; y Ud. es esa persona. 

Por tanto es vital conocer al público, a los participantes en el estudio, ya que Ud. “cocina” para ellos. Si está con un grupo que nunca ha escuchado el evangelio o con cristianos dedicados a vivir el Evangelio diario, se puede adaptar el estudio bíblico. El formato tiene la flexibilidad para ser eficaz en una variedad de situaciones.

Sin embargo, lo más probable es que los dos tipos asistan al estudio. Siga el ejemplo de la lección de baile: trate de elaborar un estudio bíblico en el que los principiantes puedan aprender los fundamentos, y los experimentados puedan renovarse. Las Escrituras se prestan a todas necesidades y capacidades; como San Gregorio Magno observó, las Escrituras son “aguas en donde las ovejas pueden caminar y los elefantes nadar”. Individuos con ambos tipos de formación podrán descubrir algo significativo en cada lectura.

Nuestra página de FOCUSequip.org tiene más recursos para misioneros sobre cómo dirigir un estudio bíblico. Recuerde que para los estudios de FOCUS, los misioneros tienen 3 roles y 3 metas (3 roles & 3 goals).


Tres roles

Tomando en cuenta lo susodicho, recuerde que tiene tres roles clave que aportan mucho a este estudio y que el éxito del estudio depende de la calidad con la cual los desempeñe.

1.      La oración: Al final, será Dios quien cambia las vidas de los integrantes. Su oración personal e intercesión por los participantes abre la puerta para que Dios obre maravillas. Por favor, tome tiempo para orar por los participantes, hablando con el Señor sobre cada uno.

2.      La hospitalidad: Las cualidades positivas que atraerán a los que deberían asistir incluyen: dar una bienvenida cordial, conocerlos de veras, hacer actividades fuera del estudio bíblico y ser un amigo verdadero. Hay que crear un ambiente abierto y sincero que permita la libertad para que los participantes sientan la confianza de compartir sus pensamientos y experiencias.

3.       La coordinación: Una buena conversación durante las reuniones del estudio es el fruto de su preparación. Tome el tiempo para preparar y haga preguntas interesantes y relevantes al grupo. Guíe la conversación, asegurando que todos participen y, si se desvían, mantenga el enfoque.


Tres metas

Sin duda habrá muchas preguntas y hasta algunas discusiones que surgen durante el estudio. A veces puede llegar a sentirse un poco perdido; sin embargo, mantener en cuenta las tres metas a lo largo del estudio le ayudará a no salirse del camino.

1.                La transformación profunda: Esperamos que los integrantes de su estudio, por medio de la interacción con la palabra de Dios y entre sí, experimenten un cambio profundo en sus vidas. El propósito del estudio no es aprender información o pertenecer a un club de intelectuales, sino queremos que el Señor nos transforme la vida. De una manera particular, esperamos que los universitarios (y otros) a través de las Escrituras, se acerquen más a la intimidad con nuestro Señor en los sacramentos y la liturgia de la Iglesia, donde encontrarán la plenitud de la gracia de Dios.

2.                El compañerismo íntimo: los que buscan la transformación, van a necesitar compañía en el camino, no sólo para ayudar con su crecimiento espiritual, sino para que la transformación siga hacia el futuro. Su meta como misionero es reunir a individuos de varias experiencias y personalidades y ayudarles a formar relaciones auténticas, los otros con los otros.

3.                La multiplicación espiritual: Un aspecto especial de los estudios en grupos pequeños es la capacidad que tienen para reproducirse. Mientras coordina el estudio, ore al Señor para que levente a unos del grupo para que ellos hagan discípulos también y para que en su momento dirijan sus propios estudios bíblicos.


Una nota final

Una de las mejores maneras de aprender a dirigir un estudio bíblico es observar a alguien con experiencia. Tome la oportunidad de observar un estudio de otro misionero para aprender sus prácticas más eficaces; también es recomendable pedir que un misionero o su mentor asista a su estudio para darle comentarios y sugerencias para mejorar (retroalimentación).


El panorama

Ya si Ud. trabaja con alguien que tiene un entendimiento profundo de la fe o con un individuo lejos de la Iglesia, siempre conviene volver a los fundamentos y al centro de las riquezas sobreabundantes que Dios nos ha dado.